domingo, 15 de octubre de 2017

Jesús Alvarez Pedraza, cubano en Miami, poeta.

A LAS DIEZ

A Las diez cuando cruza la tristeza
y la noche en la voz se me resbala,
el silencio del cuarto pierde un ala
y la luz de mi lámpara bosteza.
A las diez cuando dejo mi cabeza
en el búcaro ronco de la sala,
la angustia que se aburre de ser mala
se esconde en el espejo cuando reza.
Y a las diez cuando sangra en esta historia
el aroma temprano de tu pecho,
la mirada que suda aquí en el techo
me lanza en un asombro destejido
sobre un ave que vuela hacia el olvido
a posarse otra vez en tu memoria.

                                     Jesús Alvarez Pedraza

Sobre Jesús Alvarez Pedraza

Hay poetas que sólo se pueden apreciar y definir por su propia palabra. Y el poeta cubano Jesús Alvarez Pedraza es uno de ellos. Me lo acaban de presentar y debo admitir que mi amiga tiene razón: “es un poetazo”
Sencillamente me enamoraron sus versos y, por ello mismo, no necesito decir mucho sobre ellos, más que nada mostrarlos, agradecer a Lázara me llevara hasta su poesía y a Jesús que me permitiera disfrutarlos, como sé que lo harán todos quienes lean esta selección.
Los dejo con parte de su obra para compartir la belleza que nos pinta el alma con poesía.

                                     Mónica Ivulich


PADRE PUEBLO

Cuando mis hijos duermen
me pongo los zapatos de la noche, 
perforo el silencio de una isla 
y guardo allí el reloj más antiguo de mi pecho
para que no descubran como es el alma de un poeta.
Cuando ellos duermen,
abro una ventana que casi no conozco,
y mientras tiro a este patio
huérfano de perros y palomas,
una taza de tristeza,
pienso en ti Padre Pueblo 
que vives en el búcaro de la memoria 
donde todavía existe una mujer arropada de otoño
que se esconde de los aires
tras la ventana rubia de los días. 
Anoche soñé contigo Padre Pueblo,
que iba a besarte, que entré por tu pecho ancho,
que te llevaba en mi hombro con tus cruces en la memoria, 
mientras en los portales, se amaban los labios de la juventud, 
y Cantinflas y Chaplin
desbordaban de risa la boca de mi cine.
¡Oh, cine mío! parado como un dios insomne frente al parque
donde sudó la infancia sus pantalones cortos.
Cuando mis hijos duermen,
camino por calles y recuerdos,
por el olor de la panadería 
en aquel diciembre largo y húmedo 
que me hizo un castillo de amor en la sangre. 
Ayer soñé contigo, Padre Pueblo,
y se están cansando los zapatos de la noche.
Si supieras cuánto me dueles
en el cielo más lejano de la garganta,
y hay un presagio de tempestades 
en las cicatrices del único árbol 
que tengo sembrado en la frente 
junto a mis sandalias de madera
las que hablaban con sus raíces. 
¿Te acuerdas, Padre Pueblo?
Andan por el polvo del ayer todavía.
Ahora dime, ¿qué hago descalzo y mudo, ciego entre tantas espinas?
Ahora dime, ¿qué hago, qué hago Padre Pueblo,
qué estás en el horizonte de mis ojos?
                                          Jesús Alvarez Pedraza




ALGUNAS RESPUESTAS A MIS PREGUNTAS:

Comencé a escribir a los 35 años. Aunque hay un antecedente, un poema cuando tenía 17 años.
Vivo con mi familia y son mis cómplices literarios, tal vez soñadores como yo.

Me siento influenciado por los poetas clásicos cubanos y sobre todo por los españoles Ejemplo: Federico García Lorca.

Es fácil darse cuenta que el amor en todas sus manifestaciones está presente en mi poesía.

He escrito: Décimas, sonetos y versos libres.

prefiero el silencio, como única orquesta para invocar a la poesía.

Ahora que me preguntas:
   Me gustaría escribir una novela, sobre mi vida.

Después de publicar por primera vez, me sentí más aliviado.
Recomiendo para publicar un libro que lo pulan, lo trabajen mucho, y le tengan fe.

Para vivir prefiero mi pueblo el que me vio nacer.

Si pudiera, cambiaría tal vez la humanidad, pienso que necesita
sensibilidad, enriquecer sus gustos, para puedan apreciar las bellezas que nos habitan.



EN LA BARRANCA DE TODOS"

Encuentro la "rosa blanca,"
muy junto al "laurel sin hojas"
en unas lágrimas rojas
que gritan en "la barranca
de todos "A la que arranca
del incendio de la pena
la voz de alguna colmena
donde lloraban a ratos
los ojos y los retratos
de "Pilar" sobre la arena.

Descubro en los viejos trazos
del respiro de la noche,
al desamparado coche
de la "muñeca sin brazos".
Llegan del aire, retazos
al cerquillo de las olas,
el banco entre caracolas
"donde se sienta algún pobre "
bajo aquel cielo de cobre
"donde están las niñas solas ".

¡Qué anciana "la madre buena"
que entre la quietud perfuma 
al cansancio de la espuma
y a la niña "Magdalena"!
Algo enloquece en la arena,
trasciende a los entrecejos
y hace un ruido en los espejos
cuando unos labios de ríos,
murmuran: "toma los míos
" y se van donde muy lejos "

se dialoga con los mares,
a beber entre las perlas
luces para humedecerlas
con hilos de los pesares.
Ahora sube a los altares
del tiempo, la mariposa,
alma de mujer y diosa
con ambición de lo eterno,
para salvar del invierno
"los zapaticos de rosa".
                           Jesús Alvarez Pedraza

Pequeña biografía

 Jesús Alvarez Pedraza nació en Calimete, Matanzas. Cuba Julio 7 de 1952, Cubano, residente en Miami
Ha publicado en diversas antologías nacionales e internacionales.
Cuatro libros de su autoría:
YO SÉ QUE LA PIDRA SUEÑA.
BOSQUE DE VIDRIO.
EL OTRO BOSQUE.
 CON LA CALIGRAFIA DE LOS ARBOLES.
(Todos disponibles en Amazon.)
Entre sus méritos más sobresalientes, se destacan premios Círculo de Colegno ( Italia )
Premio poesía peruana. Carta lírica, (Miami)
Carmen Luisa Pintos, Publicaciones entre líneas (Miami) entre otros.
Miembro de la Antología Mundial Poetas del siglo XXI.




COMO UNA ISLA BLANCA

El silencio baja como una noche rota
sobre la tierra de mis pasos sin caminos, 
y los rascacielos de la tristeza
envuelven en sus bostezos 
los ojos del alba
de este cuarto sin rostro ni tiempo 
que se traga la luz.
Hay una mujer que espera
un vaso de ternura,
que mis ojos le canten 
con la música del agua
a la desnudez de todos sus aromas
en el sublime minuto que lloran los pájaros 
que van a pasarse en la cumbre de sus pechos, 
hay una mujer que espera que yo la ame
y está dormida 
como una isla blanca
entre los potros que parten el cielo.
Ella es una isla sin nombre,
una diosa de espumas
donde nacen y mueren los ríos 
que desembocan en mis labios,
donde ya no llegan mis manos
que han perdido sus voces.
Una mujer espera que le quite
el vestido de ceniza, 
una mujer espera desordenadamente 
que le bese la memoria.
Donde vive (vagabundo del alba
el cadáver de la juventud) FAYAD JAMIS.
                                           
                                             Jesús Alvarez Pedraza


PRÓLOGO de El OTRO BOSQUE

"La tarde es un delfín que ata mi mano”. Así advierte el poeta cubano (y matancero) Jesús Álvarez Pedraza, en este libro que desde ahora mismo recomiendo. Otro volumen anterior lo bautizó como "Bosque de vidrio". Entonces esa palabra clave y mágica resulta símbolo, alegoría y puerta abierta a la imaginación.
[…] Todo prólogo es incitación a la lectura. Y motivo, en este caso, para cursar invitaciones a los amantes de la poesía para que no desaprovechen la oportunidad de adentrarse en la lírica de Jesús Álvarez Pedraza, quien, «bordando con los hilos del aire»; tanto en rimas como en verso libre, nos toca a fondo el alma.
                                                             Ángel Antonio Moreno
                                                    Poeta, crítico, editor y artista plástico.



ELOGIO DE LOS ABISMOS I

Una mujer sale de noche
en un potro de fango
con los sueños entre dientes.
Hace un gesto atrevido
para volverse más hermosa
y se deja rodar mundo adentro,
a oscuras, palpándose,
con olor a cedro y lumbre apagada.
Herido, por las fiesta de las uñas,
el corazón le queda pequeño.
Todo su reino de verano salvaje
no será más un elogio de los abismos,
y vale, a pesar de la huida,
saltar el vacío en un pez,
y volvernos un tanto locos,
un tanto fieros para cortar el humo.
Está cayendo el agua,
sufren, ríen los carbones,
y no se atreve el polvo
a maquillar los filos.
¿Qué rayo de ternura me invade?
¿Qué ruido de estrellas
tiembla en la ventana?
El agua sigue cayendo
sin que pueda detenerla,
ahora la voz del tejado es tan triste.
A esta hora que los enamorados
se rifan los cuerpos,
y mi perro balancea en la cola
toda la ternura del mundo,
los pájaros nada saben
que en un potro de fango
una mujer sale sola
de noche, que el tiempo de madrugada duerme,
borracho de miedo,
en su cama de nieve.

ELOGIO DE LOS ABISMOS ll

Esta mujer
que duerme sobre mi pecho
es una historia mojada por los años,
mi pequeña semilla de carbón,
mi espejo herido.
En el último naufragio,
los peces en fiesta maldita
con flores de sal le ataron las piernas.
Quería inventar un remo
y un pájaro mudo,
sola
en el centro del océano
sin otra botella que su corazón.
Bajo el cielo contemplo a esta mujer,
y arde la maravilla en la sombra.
¿Qué bestia milenaria,
qué enorme rayo
estará anidando en su universo?
Viajo por su figura despacio.

¡Como me gusta mirar su paraíso de pecado
y manantial rumoroso!
Escucho cantos de arañas
tejiendo en su memoria,
quien sabe que ciudad devastada,
que calle sin fin.
Y se echa encima la pena
que le lastima la mano,
lleva un sueño de verano
naciéndole en cada vena
y por dentro algo le suena.


ELOGIO DE LOS ABISMOS lll

La mujer que acaba de partir
Inventó una ciudad de música,
y hoy el tambor del viento
ensaya en cada puerta
la serenata de la despedida.
Ahora vuelan los pájaros sobre la ciudad,
alguien dice que han regresado
para posarse en la tristeza de la gente.
Ya nadie se pondrá la ropa del recuerdo;
Ella será una bandera
clavada en la tarde,
ella atravesando el cielo
sin saber que llegará la noche
para cubrir de cicatrices las calles.
Es la hora en que la luna
se ha enredado en los peces,
y el borracho del pueblo pasa cantando,
es la hora en que vuelven
los fantasmas del humo
asomando las caras en los relojes,
y el ciego sin nombre toca el silencio.
Es la hora en que yo la he visto
cuando me aventuré
a perderme en sus ojos,
donde vive "vagabundo del alba"
el cadáver de la juventud.
Una mujer atraviesa el cielo,
yo miro como rompe su lámpara
contra los huesos verdes de los árboles,
y miro al perro que ha quedado solo,
buscando lejos no se qué casa,
que llave de cristal,
que perrera de sueños.
También he quedado solo
en esta ciudad sin puentes.
Ya no sonarán las voces
donde se rompe el agua,
se acabó aquel canto de piedra y nube.
Ahí va en mis caballos,
en mis locos caballos
montada en el tiempo.
Podría decirle
que va en una barca,
que naufragará en la otra orilla,
que estoy muriendo por ella,
pero pudiera no creerme,
ya saben, el amor en estos tiempos...
Voy por el mundo solo,
bajo el cielo, solo,
es inútil buscarla cuando termina la noche.
Desde que se fue,
vivo entre luces oscuras,
con adjetivos que le duelen al poema,
como si esperara en el filo de la nieve;
crucificado como un papalote
que perdiera el azul.
La mujer que acaba de partir
Inventó una ciudad de música,
y ahora arden sus acordes en la hoguera.

                  
                                             Jesús Alvarez Pedraza


viernes, 29 de septiembre de 2017

Lazara Nancy Díaz García poeta cubana, reside en N. Y. USA

Lázara Nancy Díaz García, poeta, escritora, nació 
en Pcia. de Matanzas, Cuba, de una gran  sensibilidad y fineza, fue reporteada por mí hace tiempo atrás. (Ver: 
http://creacionytalentos.blogspot.fr/search?q=LAZARA)   Ahora vuelvo a contactarla porque ha terminado un poemario y  planea publicarlo próximamente. 
Un poemario que considero especial.

Veamos, por ejemplo:

MUJER  ANONIMA

Muere una mujer oculta
 en el marco de una foto.
 Hablan sus ojos. Se ha roto
 una lagrima. Sepulta
 la mirada sin disculpa
 de algún capricho que inmola
 el sollozo de una ola
 que se rompe en la mejilla,
 mira al cielo, se arrodilla,
 vuelve al marco, y sigue sola.

Aquí Lázara se irgue en voz cantante de las mujeres y su voz se hace sólida, 



encumbrada…

Pero leamos más:

ALUCINACION

Se despierta un remolino
a merced de las espumas,
donde se agrietan las brumas
y hacen, en el sol camino.
Va desdoblado el destino
sobre algún misterio diurno,
cuando el vestido nocturno
retorciéndole el dolor,
en el confín de una flor
...le hace el amor a Saturno.

Para conocer a una mujer, poeta, para más, hace falta mucho.  Tratando de 

ahondar en su mundo le hice algunas preguntas.

ENTREVISTA

Por favor, cuéntanos un poco de tu vida de escritor:

Escribir es lo que más disfruto y me alivia, es como una necesidad imperiosa de conversar con las imágenes que nos asaltan, en cada cosa que miro encuentro un poema. Amo ese día que tengo ojos para descubrir la poesía.

¿Eres escritor de carrera?
Soy escritora de alma.

¿Desde qué edad escribes?
Escribo desde que empecé a ver la vida con los ojos del corazón.

¿Te acepta tu familia como escritora?
Vivo con mi familia, que siempre me apoyó en mi afán de ser poeta.

¿Qué fue lo primero que recuerdas haber escrito?
No recuerdo mi primer poema, sin embargo, muchos se asoman a la memoria. desde siempre, escribir ha sido necesario para mí.

¿Quién te ha influido en tu vida literaria?
Muchos poetas clásicos me han alimentado.
Nombres imprescindibles asaltan la memoria:
Dulce María Loinaz
Carilda Oliver Labra
y los clásicos españoles, entre otros.

¿Qué temas son tus preferidos?
 Me considero con una voz intima, casi secreta, que abarca en su concepto más universal: el amor.

¿Tienes hábitos para llamar a tus musas, alguna rutina?
En realidad, no la llamo, diría que son las musas, las que me llaman a mí.

¿Qué es lo próximo que te gustaría escribir?
En estos momentos me encuentro preparando un pequeño libro, solo décimas.

¿Te sentiste diferente, bien, o como, después de publicar por primera vez?
La satisfacción de un escritor, es poner su obra a consideración de los otros. Eso me hace muy feliz.

¿Qué le dirías a alguien que quiere publicar su primer libro?
Cito a José Martí cuando dijo:
Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.

 ¿Quieres hablar sobre los inicios?
Siempre estoy iniciándome y lo hago con mucha ternura y pasión.

Los momentos más emotivos.
Precisamente cuando vi publicado en letras de imprenta mi primer poema.

Miedos.
Siempre se teme, al no ser mañana.

 ¿Le gusta la música? 
La música me apasiona, me inspira.

 ¿Qué lugar del mundo prefiere para vivir?
El lugar donde nací.

 El mejor consejo…
Amar la vida y disfrutarla a plenitud, siempre respetando y respetándome.

Si tuvieras que comenzar de nuevo, ¿qué cambiaría?
Si cambio el pasado, no tendría este maravilloso presente.

DIBUJO.

Cargo el sol de aquella tarde
con la pupila espantada
y en la mañana cansada,
un rayo de luz que arde
cuando el silencio cobarde
se pronunció sobre el cielo
y el aire le puso un velo
a la noche que venia
...en el asombro del día
cruzo llorando un pañuelo.


PRÓLOGO

El presente volumen, exalta valores humanos y es, sin dudas, el sabio ofrecimiento de un corazón amante de la vida, en el que encontramos la fuerza de sus pasiones y la tentadora caricia de sus tristezas. No es río, es torrente de amor sencillamente entregado y no siempre correspondido. En estas páginas, nos hallamos reflejados y vemos nuestros propios dramas encantadoramente contados   en un estilo, personal y bello. Así, la autora, nos toca el corazón con sus manos y nos muestra  la ternura ,de su fe en el amor, como único refugio.
Su voz, nos endulza, sin empalagarnos, con su realismo que nos atrapa desde el primer verso.
Adentrándonos en la lectura de estos poemas, nos llega la verdad  de un sentimiento que nos hace difícil  la muerte, La soledad, y nos toma por asalto hasta la última  fibra sensitiva, sintiéndonos  entonces, presos a sabiendas, de su encanto.
 Imposible no rendirse ante tal ofensiva de ternura. Lazara Nancy Díaz, autora de estos poemas, nos regala lo más genuino de su corazón, con un hermoso intento de entregarnos también sus desalientos y desilusiones transicionales.
Es este libro, todo un mensaje de cálidos matices que se desborda precioso e impresionante
Como un mar de invierno.
Los dejo pues, con estos poemas que recomenzaremos mil veces, como la reiteración necesaria
De la mañana, porque son propiamente luz de un sentimiento universal y desde siempre nuevo.
                                          SAMUEL CAPESTANY.

Síntesis biográfica  
                                       
Lazara Nancy Díaz García  (cubana, de la provincia de Matanzas, residente en New York. Estados Unidos.)

 Ha publicado los siguientes títulos: Los poemarios: Donde nace un poema nada debe morir y Mano a mano en versos.
 El pajarito cantor y Sueños de una abuela. Cuentos infantiles.

Ha obtenido premios en varios concursos de poesía.
Su poesía aparece en revistas dentro y fuera de su país de residencia...
También podemos encontrar sus poemas en más de 20 antologías de diferentes países.
 Pertenece al movimiento de poetas del siglo XXI.

Reside en:
Massapequa, New York
nancydg2010@yahoo.com

Gracias Lázara N. D. G. un placer hablar contigo y enhorabuena por tu poemario y tus premios.

viernes, 15 de septiembre de 2017

ISIDRO ITURAT, catalán vive en Brasil, prof. de idiomas, escritor.



Mis ojos ven el norte a través de tu nuca,
los tuyos otean sures, a través de la mía;
mi espalda son dos senos que incipientes despuntan;

cuatro pulmones se superponen, y ausculta
dos corazones que bombean en la misma
tórax y cuatro sierpes que en el vientre se acunan.

Llega mi sexo al norte, al sur el tuyo excita;

y el desplazarse es danza del aquí, y todo, y ultra.

                                                              Isidro Iturat


Acabo de leer Memento vivere, me pareció sorprendente.
Isidro no es de los escritores que escriben cada día, de hecho, publicó algunos libros y su producción se frenó.
¿Podríamos vaticinar que es el silencio que precede a la tormenta?
Porque Isidro Iturat es un innovador.
Creó una nueva figura poética, indriso, llenó con este tipo de poemas dos libros, también un ensayo sobre esta forma de escribir y editó una antología con poemas en idiomas diferentes de autores que escriben “indrisos”
De Barcelona, España, se mudó a Madrid y luego a San Pablo, Brasil, donde ejerce como profesor… para que él mismo nos diera su semblanza le hice algunas preguntas, he aquí sus respuestas:

ENTREVISTA a ISIDRO ITURAT


Por favor, cuéntanos un poco de tu vida de escritor:
Me crié en una ciudad costera cercana a Barcelona que se llama Vilanova i la Geltrú. Empecé a escribir en 1991, poemas y pequeños textos en prosa. En el año 2000 me fui a vivir a Madrid y en el 2001 ideé una forma poética a la que denominé indriso. Explicándolo de forma breve, se trata de un poema formado por dos tercetos y dos estrofas de verso único. Las composiciones que me empezaron a parecer adecuadas para publicar vienen a partir de ese año y fue en Madrid donde decidí que escribir poesía sería mi mayor propósito de vida. Empecé a ir a tertulias de escritores en los cafés bohemios -la que dejó más huella fue la de los poetas del Café Manuela, en la zona de Malasaña- y a aprender todo lo que, a mi juicio, pudiera hacerme mejor escritor. También por entonces estudiaba filología hispánica.
Entre el 2001 y el 2004 escribí un primer libro de indrisos, El Manantial y otros poemas, y un ensayo, Sobre el indriso, que establece las bases teóricas de la figura. En el 2005 me mudé a São Paulo, Brasil, y empezó una nueva fase literaria que culminó en un segundo libro de indrisos, Memento vivere (2014). También escribí un nuevo ensayo, Arte poética (2010), y publiqué la 1ª antología internacional de indrisos (2011), pues la figura se fue haciendo conocida y empezaron a surgir una serie de autores con suficiente calidad y número como para que fuera interesante crear esa antología, con gente de diversos países y lenguas.
Para ganarme la vida me definí primero como profesor de español y actualmente administro mi propia empresa de idiomas en São Paulo, actividades estas que también considero vocaciones.

¿Qué fue lo primero que recuerdas haber escrito? ¿A qué edad?
Lo primero que escribí con la intención de que fuera un texto estético fue un ejercicio que pidió una profesora de literatura durante la enseñanza media, a los dieciocho años. Este consistía en hacer dos descripciones de un olivo, una objetiva y una subjetiva. Lo entregué y me olvidé de  él, pero al cabo de unos días vino un compañero y me dijo: “Oye, ¿qué le has dado a la profesora, que les está enseñando un texto tuyo a todos los grupos? Uno de un olivo…”. Eso me dejó sorprendido y caí en la cuenta de cómo me había gustado escribir aquello. Y ahí empecé a hacer los primeros ensayos de poemas y de pequeñas prosas.


¿Quién te ha influido en tu vida literaria?
Entre las personas con quienes conviví cabe mencionar a mi hermano mayor, sin él saberlo. Mi padre tenía un taller de bicicletas en la que trabajamos varios hermanos. Yo trabajé en él de adolescente. Mi hermano cursó magisterio, dio clases en escuelas durante un breve periodo y luego las abandonó para dedicarse a administrar el negocio familiar junto a mi padre. Al lado de la tienda alquilábamos una casa vieja de varias plantas para usarla como almacén, vieja, oscura, llena de polvo, con muchos cuartos, y en uno de ellos guardaba los libros de su época en la facultad, mayormente clásicos de la literatura y la filosofía. Empecé a husmearlos y a leerlos, ahí empezó todo.
Con relación a obras y autores he probado ahora a hacer una lista limitada, y es curioso porque esto me ha llevado a notar mucho más algunas líneas que cruzan el tejido de la obra total y que antes no veía tan claras. Veamos… Entre los autores de poesía, Rubén Darío primero, luego Góngora, y más recientemente el Borges poeta; para la mitología, Ovidio; Octavio paz y Carlos Bousoño para la teoría literaria; Rafael de Balbín para la métrica; Carl Gustav Jung y Erich Fromm para lo psicológico; para la sociología, Zygmunt Bauman; la Biblia y el I Ching (el Occidente y el Oriente) para lo espiritual.

La gran mayoría de tus poemas tiene una métrica regular. En una época en la que los poetas escriben predominantemente en verso libre. ¿A qué se debe esto?
Bueno, primero tengo que decir que los poemas de mi primera época eran en verso libre, pero después de un tiempo haciéndolo la cosa me empezó a parecer monótona y ya me fui a leer el primer manual de versificación, para intentar nuevos registros.
Los primeros poemas con métrica regular me costaron muchísimo, pero cuando terminaba un poema y veía el resultado final, sentía que el esfuerzo valía la pena. Una cosa interesante que a mi juicio tiene componer con métrica regular es que los límites que impone la medida  producen un juego de tensiones que propicia el surgimiento de asociaciones insólitas de palabras e ideas. También, en un determinado momento en que tenía algunas decenas de poemas en verso libre decidí remodelarlos dándoles una métrica regular y la sensación que tuve fue que los textos se “oxigenaban”, se armonizaban. Pero lo que me llevó a entrar a fondo en esto fue algo que me dijo un poeta amigo mío de la tertulia del café Manuela. En la tertulia había un momento en que cada participante leía un poema y los otros lo comentaban y criticaban. Un día llegué con uno de mis primeros indrisos, que se llama El Agua, en versos alejandrinos, y el comentario fue este: “¿Por qué te metes a escribir con métrica, si no dominas el asunto?”. Ello me impactó y me dije a mí mismo “Es verdad, no domino el asunto…”, y que lo hice fue irme a la biblioteca de mi facultad, agarré todos los libros de métrica que encontré y seleccioné el que en el momento me pareció el mejor, que fue Sistema de rítmica castellana, de Rafael de Balbín. Lo leí, y empecé a ensayar todo ese repertorio de recursos formales.
Por otro lado, el trabajo con el indriso, el querer explorar a fondo sus posibilidades expresivas, me llevó desde entonces a ir probando la mayor cantidad de registros métricos que permitiera mi capacidad (ni que decir cabe que, cuando la métrica se usa bien, la intensidad emocional y la fuerza estética aumentan, no disminuyen), y esto ha producido que en mis libros haya una variedad de ritmos que de otro modo no estaría.
Sin embargo, el verso libre no ha dejado nunca de agradarme y lo práctico esporádicamente. Me gusta porque insertado en la obra total también ofrece un cambio de código. Ahora, en mi caso, lo que se ha revelado como una aventura estética muy, muy gozosa ha sido el trabajo con la métrica regular.


¿Qué temas son tus preferidos? Y ¿cuáles géneros has incursionado?
Para la expresión literaria, mi género es sin duda la poesía. Luego la teoría literaria, que refuerza el primero.
Con relación a los temas -y motivos- y también para conocer las posibilidades del indriso he intentado diversificar al máximo el abanico de posibilidades. Así, he abordado motivos triviales y trascendentes, graves y humorísticos, yendo desde lo concreto y el mundo inmediato a lo abstracto y surreal, al poema intelectual, sensual, sentimental y espiritual. Aunque para hacer esto pienso que el indriso ha sido, al igual que en el plano formal, un vehículo que ha servido sobre todo para enfocar la energía.
Concretando algo más sobre los temas, puedo decir que, por ejemplo, en el primer poemario, El Manantial y otros poemas, predomina el tema amoroso con un buen énfasis en lo erótico festivo, que me divierte mucho y siento que se ha abordado poco en la tradición literaria en español. En el segundo poemario, Memento vivere, el amor también está intensamente, pero digamos que la obra gravita más hacia lo filosófico/metafísico.

¿Y este otro libro, Arte poética, puedes hablarnos un poco de él?
Arte poética es un ensayo donde me propuse resumir las ideas y recursos prácticos que creo más necesarios para escribir poesía. El primer motor para escribirlo fue el miedo. Lo pensé en un momento en el que me puse a mirar atrás, a revisar los conceptos sobre poética aprendidos a lo largo de los años, y me atemorizó pensar que si, por ejemplo, la vida me llevase a un periodo largo sin poder escribir, mucho de eso se perdería, pues además esas ideas estaban en fuentes dispersas, en libros que en algunos casos ya ni tengo. El corpus del texto tiene tres partes principales: Adquirir conocimento, La introspección y Trabajar el texto, mas un pequeño apéndice: Algunas claves de la fascinación poética.
Cabe decir que justo ahora estoy en una situación de larga inactividad… no he escrito literatura desde el 2014. Habrá que ver qué trae el futuro.



ISIDRO ITURAT (Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, 1973). Escritor y profesor de español para extranjeros, reside en São Paulo, Brasil, desde el año 2005.

En 2001 elabora la figura poética que recibe el nombre de indriso y que constituye el núcleo de su producción literaria.

Ha escrito dos poemarios que cultivan esta figura: “El Manantial y otros poemas” y “Memento vivere”, además de editar la “1ª antología internacional de indrisos” (selección de autores de indrisos en varias lenguas).

De entre sus escritos en prosa vale destacar los ensayos “Sobre el indriso” y “Arte poética”.

La mayor parte de su obra está disponible de forma íntegra en la web “Indrisos – Isidro Iturat” (http://isidroiturat8.wix.com/indrisos).

También diversas webs literias están ofreciendo secciones para la publicación de dicha figura, como por ejemplo la brasileña “Recanto das letras” (http://www.recantodasletras.com.br/).

Poesías:

BABEL



Arquitectaron por eones,
erguiendo las plantas en in-
finitas circunvoluciones,

y las mentes de sus peones
doblegaron crueles. Decían:
“¡Del cielo somos anfitriones!”.

Y al caer, retornaron a

las lenguas de los cromañones.

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LUNA MENGUANTE
.
.
El centauro se asoma por la ventana
y la mujer dormida está hablando en sueños.
Llora y ríe, porque un centauro la rapta.

Cabalga en su sueño la mujer dormida,
cabalga en su sueño y es cabalgada.
En la selva, nadie la oye cuando chilla.

Llora y ríe como nunca en su vigilia.

El centauro la mira… por la ventana.



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GRACIAS ISIDRO !
por dejarnos entrar en tu mundo de poesía.
Mónica Ivulich, para Revista GUKA