martes, 1 de mayo de 2018

J C Amador, escritor de Badajoz, Extremadura



Recibí el libro de J C Amador: “El monstruo” y me preparé
mentalmente a leer sobre crímenes y carreras policiales… por suerte me equivoqué: si bien hay crímenes y policías, claro, en realidad JC A nos describe la vida de los pobladores y de la autoridad de Torreblanca de los Caballeros.

Nos relata su historia desde mucho atrás y, de esa forma, sabemos cómo los personajes llegan a la actualidad y porqué.

En el trasfondo de esta novela negra subyace una bella historia de amor que sobrevive a las circunstancias, al tiempo y al monstruo.
También hay un sentido de justicia y el monstruo se convirtió en tal por una mano vengativa y ecuánime.

¿Comerán perdices al final? Este libro tiene un suspenso particular y no lo arruinaré develando lo que el lector ha de descubrir recorriendo las calles de este pueblo de Castilla (un pueblo tranquilo que ve interrumpida su monotonía por un asesino sin rostro) claro, si se animan… yo no lo haría por la noche.

Mónica Ivulich, DR


 J C Amador contestó amablemente mis preguntas y así entramos un poco en su vida íntima y de escritor:

Su género literario es la novela negra: ¿desde cuándo te atrae esta forma de literatura? ¿Qué autores son sus favoritos?
   Desde bien joven, cuando leí por primera vez a Jim Thompson, “1280 almas”, para mí su obra maestra y mi autor más estimado. Después vinieron otros grandes exponentes del género como Chester Himes, Hadley Chase, Dashiell Hammet…De España sobresalen Manuel Vázquez Montalbán y Juan Madrid.
Quién o qué te inspiró ese monstruo del que acabo de enterarme la desaventurada historia.
     Hasta ahora, en mis historias nunca hay un qué o un quién que me sirvan de inspiración. La idea, vaga al principio, me asalta en el lugar más insospechado. Ese primer relámpago va definiéndose, y la trama y los personajes emergen de la bruma y toman cuerpo y carácter. Aunque a veces ciertos personajes parecen rebelarse contra la actuación que inicialmente les asigno y, casi sin percibirme de ello, toman una mayor relevancia. Naturalmente, personajes y escenarios, no son fruto únicamente de la inspiración; provienen también de recuerdos y vivencias de toda una vida.

¿Con quién vives y dónde? ¿Lo aceptó su familia como escritor?
     Vivo con mi familia, en España, en la comunidad de Extremadura, provincia de Badajoz. Comencé a escribir bastante joven, publiqué varias novelas cortas y después abandoné el mundo de la literatura porque no me proporcionaba ingresos para mi desarrollo vital. He vuelto con fuerza a mi vieja pasión, aunque a lo largo de los años la retomé esporádicamente, una vez libre de mis lazos profesionales.
¿Tiene hábitos para llamar a tus musas, alguna rutina? Como poner música, etc.
     Como ya he señalado, carezco de cualquier liturgia para inspirarme. La idea me llega improvisadamente, embrionaria, y sobre ella voy levantando el armazón de la novela.
¿Qué es lo próximo que le gustaría escribir?
     Estoy dándole los últimos retoques a una novela negra de la serie “Los crímenes de Torreblanca”. En esta serie las novelas son totalmente independientes, lo único que tienen en común son los principales protagonistas, pues los escenarios pueden ser cambiantes.
¿Se sintió diferente, bien, o cómo, después de publicar por primera vez?
     Aunque fue una novelita y en una editorial pequeña, sentí algo muy especial.
¿Qué le diría a alguien que quiere publicar su primer libro?
     Publicar hoy día no es tan complicado. Pero debe saber que se adentra en un mundo donde reina una feroz competitividad, y donde no basta ser bueno. Si no siente verdadera pasión por fabular historias terminará abandonándolo.
¿Cómo ve la literatura actual?
     La sensación que a mí me da es que está muy comercializada. Pero entiendo que en un mundo global tiene que ser así.
Cuéntenos un día común de su vida
     Sencillo. Procuro disfrutar de esas cosas que parecen pequeñas pero que en realidad son la sal de la vida: familia, amigos, tu ciudad y aficiones. Y algún que otro viaje.


Una muestra de su escritura

…Catalina sofocó un suspiro. Había dedicado toda su vida a aquella mujer irascible, altiva y despiadada. Había soportado sus enojos, su odio al género humano a causa de un marido vicioso que la había arrastrado por el fango, y, sobre todo, por el suicidio de su hija, el único ser al que había amado… Sabía de su maldad, de su inquina asesina y eterna contra Florentino Cuesta y su mujer, de su menosprecio hacia los que la servían… En tantos años no descubrió en ella atisbo alguno de humanidad, de sentimiento afectuoso hacia alguien… era un cuerpo sin alma y sin corazón, estéril, incapaz de conmoverse; sólo de supurar resentimiento, dureza, perversidad… Y ella siempre a su lado, cuidándola, rodeándola de mimos y falso cariño, obedeciendo sus órdenes al pie de la letra, halagándola... Sí, había llegado a ganarse su confianza, a convertirse en su perro fiel, pero jamás sorprendió en aquellos ojos fríos un destello de cordialidad, de gratitud...

Extracto de “Los crímenes de Torreblanca”(El Espectro). Amazón.

BREVE CURRICULUM

Laboral


     Realicé estudios técnicos y he trabajado prácticamente siempre en la Administración del Estado; primero como personal laboral y después como funcionario. Al terminar el Servicio Militar Obligatorio, con el grado de sargento, estuve tentado en seguir la carrera militar, pero comprendí que la rigidez de la disciplina militar no era lo mío.
     Así pues, me acabo de jubilar de mi puesto de director de Oficina de Prestaciones, del Servicio Público de Empleo Estatal, con lo que me he podido dedicar a lo que verdaderamente es mi pasión: escribir novelas.

Literario

     De pequeño leía cuanto caía en mis manos, y antes de cumplir la veintena ya había publicado media docena de bolsilibros de misterio y terror. Pero no tardé en comprobar que la literatura, salvo para los consagrados, no daba para vivir. Y tuve que dedicarme a lo que realmente llenaba el puchero y pagaba todo lo demás. Seguí siendo un voraz lector, pero dejé de escribir, no tenía tiempo.
    Así pues, el mundo de la creación literaria dejó de ser mi mundo. Por tanto, no tengo ningún premio, porque no me presentaba a ninguno, ni publiqué nada más.
     Con el transcurrir de los años, esporádicamente y muy de tarde en tarde, me asaltaba la necesidad de escribir. Y para acallar la llamada de la creación literaria, me embarcaba en trasladar al papel los primeros capítulos de una novela, hasta que volvía a sumergirme de nuevo en mi actividad profesional.
     Hace unos meses, al jubilarme, me encontré con cuatro originales prácticamente terminados. Uno lo envié a un concurso sin resultado alguno; otros dos los remití a varias editoriales que, en la mayoría de los casos, ni han contestado. Hasta que me decidí a publicar en Amazon. De esa manera salieron a la luz las novelas negras “El espectro” y “El monstruo” que, aunque forman parte de la serie “Los crímenes de Torreblanca, son totalmente independientes, con el nexo común de los principales protagonistas y los escenarios, aunque estos son cambiantes. A renglón seguido la editorial Lxl me publicó “El demonio de Courcelles”, de terror, y “Bajada a los infiernos”, de suspense romántico, ambas en digital.
     Y hasta ahí llega mi incipiente carrera como escritor. He de confesar que lo que me guía no es hacerme famoso, nada me incomodaría más que perder mi condición anónima, aunque entiendo que es un tributo a pagar, pues si no eres conocido no te leen.  Y ganar dinero a nadie le viene mal, pero tampoco me anima la ambición. Yo disfruto escribiendo y deseo que alguien disfrute leyéndome.

Muchas gracias J C Amador por permitirnos conocerte. ¡Que sigan los éxitos!

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